Hidrata y humecta a profundidad, aportando firmeza y ayudando a prevenir la aparición de arrugas.
Favorece la cicatrización y depura la piel.
Drena, reduce y desinflama las pústulas.
En cabina:
Con aparatología: En tratamientos faciales y corporales aplicar directamente con un masaje suave de penetración.
Apoyo en casa:
Uso diario: Aplicar de 1 a 2 veces al día. Puede dejarse actuar de forma continua o, si se prefiere, retirar el excedente con agua tras 30 minutos de aplicación.
Ideal para pieles maduras, desvitalizadas o con arrugas. Funciona como tónico para aportar firmeza, tono y turgencia.
Apto para pieles deshidratadas o con sequedad moderada.
En procesos que requieran cicatrizar y/o regenerar la piel en procesos post-quirúrgicos, abrasiones y cicatrices.
Usar cuando la piel se encuentra intacta, es decir, no presenta: heridas abiertas, escoriaciones, inflamación. En presencia de irritación o heridas, utilizar primero el Reestructurador facial hasta restaurar la barrera cutánea antes de incorporar el Fluido Regenerador.